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viernes, 24 de diciembre de 2010

Leyendas ocultas

Cuando estuve en Brown hace algunos años, tuve la oportunidad de estudiar algunos manuscritos, cartas y demás originales de Lovecraft. Entre ellos, había un texto que, por razones que pronto comprenderéis, no ha salido a la luz. Se trata de una carta de Lovecraft escrita a Lord Dunsay en la que hablaba de quién era realmente Abdul Alhazred.

Se ha aceptado comúnmente que el nombre de Abdul Alhazred fue una invención del Lovecraft niño, influenciado por su lectura de Las Mil y Una Noches, pero la versión que el propio HPL relata difiere bastante de la oficial.

Cuenta Lovecraft que descubrió, en 1912, un papiro manuscrito tremendamente antiguo en los depósitos de Brown. Dicho manuscrito narraba, en árabe, la historia acontecida hace unos 2000 años en Oriente Medio. Cuenta la tradición que nació un niño destinado a hacer cosas grandes en su vida, y cuatro ricos científicos de la época quisieron ir a rendir honores al bebé.

El primero de ellos, Melchor, dominaba las artes de los cielos. Sabía guiarse por las estrellas, predecir el tiempo según la posición de los astros, interpretar los signos que nos mandaban las constelaciones.

Gaspar era un galeno conocido en todo Oriente. Sus estudios de anatomía y cirujía se perderían unos siglos después en el incendio que asoló la biblioteca de Alejandría, aunque dicen las malas lenguas que gran parte de las artes que aplicaría Averroes 1000 años después se deben a algunos tomos de Gaspar que se salvaron de la quema.

Balthasar, por su parte, era un enamorado de los animales y las plantas. Se cree que pudo practicar algún tipo de religión animista, y su comunión con la fauna y la flora era tal que le permitía sobrevivir de lo que encontraba en sus numerosas expediciones en solitario a lo largo y ancho del mundo conocido, en las que catalogaba todas las criaturas y plantas que encontraba.

Abdul, el cuarto sabio que partió en la comitiva, era el más tenebroso del grupo. Era un erudito enamorado de la literatura, poeta y compositor de bellas piezas líricas que eran conocidas en los mejores salones de oriente y occidente. Pero Abdul, al parecer, tenía una faceta oculta, pues practicaba artes oscuras, y se creía que poseía el poder de invocar a los gules de Arabia.

Así pues, guiados por las interpretaciones celestiales de Melchor, bajo la protección vital de Gaspar, con un auténtico superviviente como Balthasar y con Abdul como el compañero que aliviaría las largas jornadas de viaje con sus historias, partieron en busca del recién nacido.

Melchor decidió llevar como presente un bonito cofre lleno de monedas de oro, símbolo de las estrellas que nos vigilan día y noche. Gaspar, por su parte, portaba incienso, pues se le atribuían sensacionales virtudes curativas de los males del alma. Balthasar llevaba una bonita bolsa de terciopelo llena de mirra, muy valiosa, que pudo ir recogiendo durante el trayecto. Abdul, por su parte, llevaba un pesado volumen encuadernado en piel, titulado Necronomicon, con el que pretendía permitir al elegido iniciar sus andanzas en las artes mágicas.

Mediado el viaje, algo terrible ocurrió. Al parecer, mientras los cuatro sabios cruzaban el desierto de Arabia, al atardecer, cuando el viaje era más llevadero, Abdul cayó arrancado de su montura. Los otros tres se detuvieron y se bajaron a socorrerlo, pero lo único que pudieron hacer fue contemplar aterrados cómo unas garras invisibles ajaban su piel y su alma. El cuerpo del sabio se elevaba incomprensiblemente en el aire, desgarrándose las telas y la carne, mientras los gritos de Abdul se perdían, junto con su espíritu, en el infinito de arena.

Cuando por fin cayó al suelo, completamente destrozado, poco pudo Gaspar hacer por él, salvo cerrarle los párpados y ocultar la mirada de terror con la que había fallecido. Entre los tres, enterraron a Abdul y todas sus pertenencias, incluido el libro, en el desierto. Terminaron el viaje sin ningún contratiempo más, y decidieron olvidar, por el bien de su propia salud mental, todo lo que habían visto.

Felices fiestas desde los Sueños en la casa de la bruja.

J.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Lo que se cuenta sobre Lovecraft

Lovecraft murió en el 37, a los 47 años, sin llegar a ser reconocido en ningún momento como un escritor notable en el mundo de las letras. Aunque pueda pensarse lo contrario, sí que se escribieron relativamente bastantes cosas sobre él mientras vivía y al poco de su muerte. El principal problema es que la mayoría de los textos sobre la vida y obra del de Providence aparecían en revistas amateur, pulp fictions y similares, e iban firmadas por amigos, vecinos, conocidos del escritor. La mayoría de estas memoralias son, a lo sumo, entrañables, pero tienen poco o nada que rumiar sobre la obra literaria del autor, ya que al menos todo lo que el que firma estas líneas ha conseguido leer no dejan de ser retratos amables y agradecidos al caballero de Rhode Island.

A la muerte de Lovecraft llegó el silencio. Tras algunas tímidas apariciones en Weird Tales y la edición de Rhode Island on Lovecraft a cargo de Grant (volumen que incluye cinco textos de cinco conocidos del escritor), apareció en el 45 H.P.L.: A Memoir, un estudio crítico-biográfico a cargo del polémico albacea literario de Lovecraft, August Derleth.

A estas tempranas reacciones siguieron un par de décadas de olvido casi absoluto -salvo las esporádicas apariciones de firmas amigas y reediciones en las revistas pulp-. Hasta que en Francia Maurice Lévy defendió su tesis doctoral en la Sorbona en 1969, y publicó posteriormente el volumen Lovecraft ou du fantastique, que se puede considerar el primer estudio académico sobre HPL.

Desde entonces y hasta 1999 ha habido un ligero pero constante goteo de obras sobre Lovecraft. Muchas de ellas son verdaderas tomaduras de pelo, otras, una minoría, son muy buenas aproximaciones al autor. La biografía de Joshi Lovecraft: A Life (1996), es sin dudarlo el estudio más riguroso de su vida, y debería de hacer que a Sprague de Camp se le cayese la cara de vergüenza por la biografía que publicó en 1975. Burleson nos dejó una perla deconstructiva en 1990, Lovecraft: Disturbing the Universe, que es el primer acercamiento post-estructuralista al autor del que tengo conocimiento. Mosig, dentro de su volumen Mosig at Last: A Psychologist Looks at Lovecraft, nos brinda algunos ensayos magníficos sobre HPL. Y no puede quedar sin mencionar H.P. Lovecraft. Contre le monde, contre la vie, de Houellebecq, que es posiblemente el mejor ensayo introductorio que se ha escrito (y se escribirá) sobre Lovecraft. Un texto visceral y maravilloso que es el primer paso ideal para entrar en profundidad en la figura del de Providence.

El 99 es un año importante para Lovecraft, pues la editorial Penguin comienza a publicar sus textos en la colección Penguin New Classics, en tres volúmenes editados por Joshi. Esto supone el reconocimiento a nivel mundial de Lovecraft como escritor canónico, y a partir de aquí se produce un boom sobre Lovecraft, con muchísimas ediciones no siempre recomendables (de hecho, no recomendables en la mayor parte de los casos) de monografías sobre HPL. Vuelven a aparecer memorabilias, libros de recuerdos, cartas, etc., interesantes a nivel biográfico, pero pocos acercamientos originales, salvo honrosas excepciones. Entre ellas está el libro de David Oakes Science and Destabilization in the Modern American Gothic: Lovecraft, Matheson and King, un estudio de las relaciones ciencia-literatura-realidad en esos tres escritores tan queridos por un servidor. Un volumen original y diferente, desde luego, que ofrece un poquito de aire fresco a un panorama saturado de libros que dan mil vueltas a lo mismo sin aportar apenas nada nuevo.

Comienzan también a publicarse libros con ensayos 'perdidos' en el mundo del pulp, y hace un par de años, incluso, se publica un libro en España con motivo de la celebración de un congreso en la Universidad Carlos III de Madrid sobre la figura de HPL. Cuadernos del abismo, editado por Broncano y Hernández de la Fuente, incluye un puñado de artículos y de textos literarios en homenaje al autor. Algunos de los ensayos son notables, como el de Torres Oliver sobre las raíces góticas de Lovecraft.

Mirando el colectivo de lo que hay hasta hoy sobre Lovecraft (que me ha llevado algo más de tiempo que redactar esta versión condensada XD), puedo concluir y concluyo que sobre Lovecraft se ha escrito un volumen más o menos considerable de papel, pero la mayor parte es completamente prescindible por ser repeticiones de los mismos temas una y otra vez, y hay pocos ensayos sesudos y originales sobre el escritor. Espero que, en unos años, la cosa cambie y yo pueda colaborar a ello.

J.

jueves, 23 de septiembre de 2010

August Derleth asesinó a Lovecraft

Para que el nacimiento de una corriente artística o de pensamiento de cierta importancia histórica tenga lugar, es bastantemente frecuente que se produzca el freudiano fenómeno de matar al padre. Así, por ejemplo, el Romanticismo fundó sus cimientos con la pretensión de acuchillar los principios neoclásicos e ilustrados.

Ocurre que muchos discípulos también matan a su mentor para poder echar a volar. De manera más o menos bienintencionada, August Derleth traicionó y acuchilló por la espalda los principios filosóficos y literarios de Lovecraft.

Pero vayamos poco a poco. Derleth fue uno de los principales discípulos literarios de Lovecraft. Con él mantuvo muchísima correspondencia, y se convirtió finalmente en albacea literario de la obra del de Providence. Fue Derleth quién fundó la editorial Arkham House, y a Derleth le debemos gran parte del enorme trabajo de compilación y perpetuación de la obra de Lovecraft. Creo que es innegable el reconocimiento que se merece por esta labor, de todas todas.

Si todo lo que hizo Derleth por Lovecraft se hubiese quedado en la labor editorial, la academia y muchos de los lectores y seguidores en profundidad del trabajo de HPL le estaríamos eternamente agradecidos. Pero Derleth, además, pensó que tenía capacidad suficiente, junto con otro grupo de escritores -el denominado Círculo de Lovecraft-, de escribir relatos 'a la manera de Lovecraft', ampliando su pseudomitología, alterando significados y, en general, poniendo patas arriba la columna vertebral de gran parte de la obra del tito Howard.

Los Primigenios lovecraftianos (Cthulhu, Nyarlathothep & co.) no eran necesariamente malvados, ni personificaban el infierno, el mal o algo así. De hecho, un dios exterior no deja de ser una entidad que está más allá del entendimiento humano, es algo incognoscible que no entiende de blanco ni negro, de bien ni mal, de miedo o felicidad, y las formas de vida de nuestro planeta podrían tener para ellos el mismo interés y relevancia que para nosotros tienen las hormigas. De esa falla entre el conocimiento humano y la incapacidad de cognoscer el Mito de Lovecraft surge, en parte, el terror atávico y cósmico.

Cuando Derleth escribió, decidió darle un sesgo mucho más religioso y pueril a todo el asunto. los Primigenios, de repente, pasaban a formar parte del mal, y para equilibrarlos, Derleth creó nuevos dioses exteriores, que eran del bando 'de los buenos'. Todos ellos luchaban por salvar-aniquilar la especie humana. Simple, estúpido, manido y, ante todo, diametralmente opuesto a la filosofía de HPL. Por otra parte, en un alarde de cretinismo sin precedentes, Derleth aseguró que Lovecraft pretendía dar un carácter elemental a los Primigenios, siendo Cthulhu, por ejemplo, la representación del agua (obviemos, por tanto, el hecho de que el bueno de Cthulhu tiene alas y se encuentra sumergido bajo agua PRISIONERO en R'lyeh, tal y como agudamente apunta Mosig en Mosig at Last).

A Derleth, además, le debemos el ¿honor? de haber creado el término de 'Mitos de Cthulhu'. Varias voces se han alzado contra esta denominación -Mosig entre ellos-, prefiriendo el uso del término de 'Ciclos de Mitos de Yog-Sothoth'. Personalmente creo que el título adoptado por Derleth fue mucho menos representativo en su momento, ya que, desde luego, Cthulhu no deja de ser un Primigenio menor dentro de la cosmología lovecraftiana, si lo comparamos con Yog-Sothoth, que viene a ser el gran capo de estos bicharracos. Por ese particular, siendo Yog-Sothoth el origen y el final, la denominación yog-sothothiana es más apropiada a nivel formal, pero considero que hoy por hoy la figura de Cthulhu ha traspasado fronteras culturales, y está mucho más asociada a HPL que el bueno de Sothothy.

J.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Lo que hacen los mejores profesores universitarios

Con este título tan autoexplicativo se presenta uno de los libros que más me han hecho pensar en los últimos tiempos.

Ken Bain, autor del ensayo, expone en las páginas de Lo que hacen los mejores profesores universitarios los resultados de un trabajo de investigación de campo realizado en diversas universidades de toda índole (privadas, públicas, con mejores y peores rankings, en grandes metrópolis y pequeñas ciudades...). En dicho trabajo se ha analizado la forma de trabajar de más de medio centenar de profesores que, siguiendo diferentes criterios (entrevistas con ellos, evaluación y entrevistas con alumnos, resultados de los cursos que imparten, opinión de compañeros...), se han considerado como excelentes docentes.

El recorrido, ameno y didáctico -no podía ser de otra forma-, por la formas de ver la enseñanza de estos verdaderos maestros es un documento que clama por un cambio en la visión de la educación universitaria, un canto al intercambio de conocimientos y a la valoración del aprendizaje y de cada alumno como ente individual y único. El libro analiza el proceso de enseñanza-aprendizaje desde diversos ángulos, de la preparación de las clases a la evaluación, del trato al estudiante al cómo impartir la docencia. Pero que nadie se engañe, en los primeros compases ya se deja bien claro que el libro no pauta las fórmulas magistrales para convertirse de la noche a la mañana en un gran profesor universitario. Muy al contrario, en vez de dar recetas milagrosas, se reflexiona sobre el aprendizaje en sí mismo, y queda claro que para poder alcanzar unos niveles docentes magistrales se hace muy necesario un cambio de mentalidad del profesor medio en muchos, muchos aspectos.

Para mí, que me encuentro en los primeros compases de la enseñanza universitaria, el texto ha resultado ser un cúmulo de situaciones sobre las que pensar, un aporte infinito de ideas que no dejaban de corretear por mi cabeza conforme iba avanzando en las páginas (tal ha sido el estímulo que en ocasiones me dificultaba la lectura, pues me ponía hipotéticos casos prácticos mentales y empezaba a divagar bastante).

El libro es una obra de gran valor tanto para profesores como para estudiantes, un auténtico pozo de 'food for thought' para todos los que se mueven en el ambiente de la enseñanza universitaria y que sienten que algo chirría en las aulas en algunas ocasiones. Los planteamientos didácticos del selecto grupo de docentes son a veces sorprendentes, otras tremendamente obvios pero no tan fáciles de llevar a la práctica, pero siempre, siempre, teniendo presente que el proceso de enseñanza-aprendizaje es algo bidireccional, nunca unidireccional.

La reflexión última que, de manera bastante triste, se puede extraer del libro, es que, como ya he apuntado, los planteamientos que estas decenas de profesores poseen distan mucho de la media que se puede encontrar a nuestro alrededor. Un cambio en la concepción básica de la educación sería necesario para que más profesores así proliferasen en las aulas. Agarrarse al modelo tradicional es cómodo, tremendamente cómodo, pero paraos a pensar un momento en los profesores que realmente recordais: ¿qué era lo que los hacía engancharos? ¿qué sacó de vosotros? Yo lo tengo claro, y este libro ha confirmado mis sospechas.

J.

jueves, 18 de marzo de 2010

Enterrar a los muertos

Parece mentira que, por una vez que me salgo -por puro placer- de mi mundo literario particular, ese por el que pululan monstruos, demonios, vampiros, zombis y demás, sea para meterme en un libro que se titule Enterrar a los muertos. Y no, la verdad es que el libro de Ignacio Martínez de Pisón no tiene nada de gótico.

Es difícil discernir si Enterrar a los muertos es una novela, un ensayo, un trabajo de rigurosa investigación histórica o todo junto al mismo tiempo. Martínez narra la desaparición y asesinato de José Robles en la España de 1937, en plena guerra civil. Lo que me llevó hasta este libro fue que Robles se encargó de traducir al español Manhattan Transfer, de John Dos Passos, con el que tuvo una buena amistad. Dos dedicó gran parte de su vida a intentar esclarecer los acontecimientos que rodearon la muerte de Robles, y en el tiempo que pasó en España tuvo la oportunidad de aproximarse a Hemingway, que también pasaba por allí, y con el que mantuvo una relación de amor-odio.

El tema de la Guerra Civil española, cansino y explotado hasta la saciedad, y bastante anodino ya para mí, es recuperado por Martínez de Pisón con un riguroso estudio metaliterario que sirve para poner de manifiesto la intrusión de Rusia en la organización republicana, la desorganización que llevó a perder la guerra a dicho bando y, en general, la impotencia del individuo frente a los hilos ocultos que perdonaban vidas de la misma manera que las quitaban.

De la lectura del libro se pueden extraer bastantes conclusiones. Una de ellas, la más obvia, es el TREMENDO trabajo de investigación que hay detrás de las páginas. Basta acercarse a la bibliografía que incluye para hacerse una idea. Por otra parte, y a título personal, me ha ratificado algo que ya sabía: la historia no es mi fuerte, ni siquiera a nivel nacional. Pese a poder seguir la narración con soltura, el aporte de datos, nombres, organizaciones... es tan masivo que a veces me daba la sensación de que yo, como lector de historia, soy un auténtico inútil. El sistema de notas, por otra parte, es bastante inadecuado. Amén de estar todas incluidas al final del libro, en vez de a pie de página (que, personalmente, es como me gustan), no están siquiera numeradas, no hay llamadas ni nada que las identifique, por lo que es prácticamente imposible seguirlas.

No obstante el libro es magnífico. El retrato de Hemingway como tipo duro metido hasta la médula en la lucha armada, caiga quien caiga, me resultó de lo más esclarecedor, y contrasta y enfrenta las ideas mucho más pacíficas del propio Dos Passos. Y lo que es más difícil todavía... conseguir que un ensayo tan riguroso enganche en su lectura no es una tarea sencilla en absoluto.

J.

lunes, 22 de febrero de 2010

Puesta al día

Hace ya casi 7 meses que me notificaron la concesión de la predoc, y aquí sigue el lobo sin venir. Las últimas novedades que puedo comentar es que el tema ha aparecido en prensa nacional, aquí. Al día siguiente de que esta noticia apareciese en los medios de comunicación, se convocó una reunión con el Secretario General de Universidades de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa (si cuando quieren ser eficientes, no veas...). En dicha reunión, a la que pude asistir de forma 'telemática', se nos pidió disculpas por los retrasos, dando unas explicaciones poco satisfactorias a los mismos, y sin ofrecer ninguna garantía de que no se vuelvan a repetir en sucesivas convocatorias (parece ser que las FPDI de 2008 sufrieron el mismo problema). Además, el Secretario se comprometió a que la resolución definitiva estaría en el BOJA antes de 3 semanas, esto es, antes del 10 de marzo.

La parte positiva de todo esto es que tenemos un compromiso verbal de boca de un cargo. La parte negativa es que esa milonga de las 3 semanas la llevamos escuchando desde septiembre, y como que ya no tiene credibilidad. Aunque según se rumorea, parece que esta vez va en serio. Y sí, eso también lo he escuchado alguna vez más en los últimos 7 meses.

Mientras, he sido padre. Mi criatura tiene tamaño A5, pesa algo menos de un centenar de páginas y se llama The Influence of E.A. Poe in the Narrative Work of H.P. Lovecraft: A Narratological Approach. Ha nacido hoy mismo en la imprenta, y ha sido el fruto de muchos meses (concretamente casi dos años) de trabajo discontinuo. Las últimas semanas han sido intensas y con bastantes quebraderos de cabeza, pero la verdad es que se queda uno como nuevo cuando termina la tesina. En otro momento os contaré de qué va exactamente, pero me debería de servir como un buen sustrato para sembrar la tesis doctoral, que retomaré en el momento en que defienda la tesina (a principios de marzo).

Ahora mismo hay encima de mi escritorio una treintena de libros, papeles, apuntes, notas, ensayos... Reina el caos, que diría Lars Von Trier. Pero ME DA IGUAL. Hoy, porque yo lo valgo, me voy a pasar toda la tarde haciendo nada. Ya he actualizado el blog, que es más de lo que pensaba hacer. Que ustedes lo disfruten, como yo disfrutaré del placer de leer un libro por gusto. Y sí, será de vampiros. :)

J.

sábado, 2 de enero de 2010

Invisible, de Paul Auster

No puedo negar que Paul Auster es una de mis debilidades desde que lo descubriera en aquellos maravillosos años de vida estudiantil universitaria. Cuando aparece un nuevo libro suyo tardo lo justo en buscarlo y, en un alarde de favoritismo digno de la madrastra de Cenicienta, lo cuelo de mala manera el primero en la lista de 'pendientes por leer'. Travels in the Scriptorium y Man in the Dark, sus hasta ahora dos últimas obras, me encantaron. Invisible, su último trabajo, me ha parecido una joya.

Estamos en una época, por si no os habeis dado cuenta, en la que hay una insólita proliferación de zombis en las artes, principalmente en literatura y cine, aunque también en fotografía e incluso escultura. Paul Auster se ha sumado al carro con su particular libro de resucitados. Pero antes de arquear una ceja y preguntaros qué coño está pasando con el neoyorkino, me explico. Invisible es un libro de zombis a la manera de Auster. No hay cadáveres putrefactos andando por las calles en busca de cerebros, ni pandemias, ni motosierras o bates de beisbol. No hay sangre -casi-, y no hay escenas gore o terroríficas. El zombi de Paul Auster es diferente. Es un revenant, sí, es una figura que regresa de su tumba, ya sea física o metafórica, y vuelve en forma de cartas, de recuerdos, de libros e historias no publicadas. Invisible se nutre sistemáticamente de aquello que vuelve: de los amigos que reaparecen cuarenta años después para pedir ayuda y purgar los pecados, de los recuerdos que atormentan una y otra vez la existencia, de la pregunta infinita '¿Podría haber hecho algo?', de la tarde infantil de juegos con tu hermana.

Invisible conjuga al Paul Auster más puro con algo nuevo. La carga sexual de la novela es la más alta de su trayectoria, sus malabarismos narrativos son más escasos, los niveles textuales no te absorben como lo hacen, por ejemplo, en Oracle's Night. Vuelven los cuadernos, los manuscritos, el escritor, Nueva York, la casualidad -pero menos-. Pero también llega París, una isla tropical perdida y un amor prohibido. Vuelve la investigación casi policial, pero también un contenido que, en contra de lo normal en Auster, prima con creces sobre la forma. Podría hablarse del Ciudadano Kane particular del autor, pero tampoco sería del todo preciso.

Es complicado hablar del argumento de Invisible sin destripar la novela, por lo que todo lo que se puede decir es que Auster está en plena forma y parece haber salido del peligroso encasillamiento con el que venía coqueteando, sin dejar de lado sus filias, fobias y obsesiones. Los zombis de Auster, ya lo dije, no dan miedo en la mayoría de los casos. Fascinan por sus encuentros. Iluminan, son humanos, devoran sentimientos propios y revuelven los ajenos. Así da gusto dejarse masticar.

J.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Naturaleza muerta

De la Semana Gótica de Madrid me traje, entre otros, Naturaleza muerta, autografiado por su autor, Víctor Conde. El otro día, en un ataque de curiosidad, lo empecé, y la verdad es que es de los típicos libros que te pones, te pones... te picas y al final no los dejas.

Decía el autor en una de las mesas redondas que es complejo escribir literatura sobre zombis porque el enemigo no es un ente único, no es una personalidad compleja, sino una vastedad, una inmensidad de cadáveres sin emociones, muy difícil de tratar literariamente ya que apenas hay perfil psicológico ni humano -chiste fácil- que tratar. Lo curioso es que Naturaleza muerta sortea este obstáculo sin problemas, estando sus puntos débiles en otros puntos de la novela.

Como si de un videojuego se tratara, pues en ocasiones la narración se asemeja más a una partida de PS3 que a un libro, Conde entra de lleno en un holocausto zombi cañí, localizado en Madrid, con un grupo de supervivientes intentando encontrar una explicación a todo lo que está ocurriendo pero, sobre todo, intentando no caer en las fauces de los zombis -llamados pellejos a lo largo del libro-. El texto, en ocasiones, se convierte en un festival gore en toda regla, y algunas de las escenas -el vagón matadero, por ejemplo-, son verdaderos escenarios de lo grotesco que, como digo, podrían ser llevados a la pantalla en forma de videojuego. Las escenas de acción son trepidantes y viscosas, repugnantes en muchas ocasiones, dantescas por completo en otras. Se llega a tener ese 'gusanillo' en el estómago que provocan no muchas novelas del género, que es la antesala del horror.

El grupo protagonista queda bien descrito, los personajes tienen su trasfondo moral, su perfil psicológico examinado con lupa, sus crisis, sus pensamientos pecaminosos y demás. Todo hecho con oficio, consiguiendo que el lector se interese por los pequeños detalles de cada historia oculta en los sufridores.

Los problemas de Naturaleza muerta están a nivel de argumento. Víctor Conde abre muchas muchas muchas muchas incógnitas a lo largo de las páginas, y luego sólo aclara la principal. Se quedan mil interrogantes colgando como pellejos ensartados, demasiadas preguntas que en su momento hacen que te enganches a la novela, y que cuando faltan 40 páginas descubres con terror que no van a ser resueltas porque es físicamente imposible que dé tiempo. Tanto cabo suelto sólo cabe pensar en un par de cosas: por un lado, que haya una segunda parte -no anunciada-. Por otro, que si no la hay, te sientas un poquito estafado.

Por otra parte, existen ciertas sub-tramas que van demasiado aceleradas y, por descontado, nada explicadas (¿qué hay de los sellos del libro que se abren sin motivo?). Además, pese a que la idea de un holocausto zombi español tiene un encanto particular, hay una vertiente religiosa en la obra que no me cuadra, y la sensación a veces es la misma que pudiera dejar [REC2]. Algo así como 'si no te hubieses metido en esos sembrados, mejor'.

Como tema de reflexión, apunto algo que creo es bastante llamativo (o tal vez es ya deformación profesional, u obsesión, vaya usted a saber). Creo que la sombra de los atentados del 11 de marzo planea sobre esta novela, de la misma manera que el 11-S está en otras de género (y de no género, claro). Esa visión del vagón de metro como trampa mortal... sería interesante poder hablar con Víctor del tema.

Naturaleza muerta me ha dejado con ganas de leer más del escritor. Tiene una narrativa que engancha, de la misma manera que engancha King o Guillermo del Toro. Deficiente a nivel de trama, pero entretenido, y mucho.

J.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Música, orcos, tesinas, contratos y los ladrones

La semana pasada tuve la oportunidad de volver a ver a Rammstein en directo en Madrid. Fue un conciertazo, no me esperaba menos, pero también es cierto que llevaron un repertorio un tanto atípico, lleno los temas más burros de sus discos, y se dejaron en el tintero canciones que me hubiese encantado volver a ver en directo. La puesta en escena, en su línea: fuegos, explosiones, efectos especiales a todo trapo y un Flake que se tiró medio concierto caminando sobre una cinta andadora mientras tocaba los teclados (!!!).

El caso es que Rammstein llevaban a unos teloneros llamados Combichrist, de los que había escuchado algo en los días previos al concierto para ver qué tal. Pero joder... lo que allí apareció se parecía poco a lo que hay en youtube. Esta gente en directo son una pandilla de salvajes, a saber: un vocalista embrutecido, dos baterías (sí, dos) y un teclado. ¿Para qué poner un puto instrumento de cuerda si podemos aporrear el doble bombo como cosacos, que hace más ruido?

El caso es que, dentro de la música que hacen (digamos que algo a caballo entre Prodigy y los propios Rammstein), estuvo bien. Pero la sensación general fue de 'señor, son ORCOS aporreando instrumentos con sentido rítmico', y ocurrió que Rammstein parecía hasta un grupo que cantaba nanas después de escuchar a los Combichrist. En serio.

No puedo dejaros de momento ninguna foto o vídeo del evento por motivos técnicos, pero seguramente encontreis algo por internet a estas alturas.

Cambiando radicalmente de tema, estoy (por fin) enfrascado en el empujón final a la tesina de máster. Si todo va bien y soy capaz de terminarla, tendré la defensa el 19 de diciembre, por lo que se avecinan unas navidades vacacionales magníficas si todo sale bien...

Por otra parte, quiero lanzar un grito al aire para que en el aire se pierda, ya que dudo que sirva de nada. A finales de julio de 2009, esto es, hace casi 4 meses, me notificaron que me habían concedido la predoc de la Junta de Andalucía. A fecha de hoy, la resolución sigue sin salir en el BOJA, por lo que tanto yo como centenar de personas en toda Andalucía aproximadamente, estamos trabajando por amor al arte en el mejor de los casos, y en el peor ni siquiera por amor, sino por obligación para no perder ritmo de trabajo, ensayos de campo, etc. Las previsiones dicen que 'tal vez' la cosa se resuelva en diciembre o incluso a final de noviembre, pero las voces más pesimistas apuntan a febrero de 2010. Y todo, según cuentan en alguna de las cien versiones diferentes que tenemos los futuros precarios, por falta de unas firmas y una aprobación. Una mierda para ellos.

En segundo lugar quiero también compartir con vosotros las jugadas de este puto sistema que te pega unas puñaladas traperas que lo flipas cuando menos te lo esperas:

Cuando comencé a cursar el máster en Jaén, solicité un Préstamo Renta Universidad, una chulada que sacó el ICO en 2007 por la que nos pagaban los estudios y un sueldito de 800€ mensuales para ir tirando. Las condiciones del préstamo son, según tenemos todos firmado ante notario y según publica el BOE, que durante los dos años posteriores a la firma, no había que preocuparse de nada. Pasados estos dos años, se nos haría un control anual de ingresos, y en el momento en que se empiece a cobrar más de 22.000€ al año (estoy deseando de que eso me ocurra), se comienza a devolver el préstamo sin intereses, dejando de pagarlo cuando se vuelva a cobrar menos de 22.000, y prescribiendo toda la deuda al cabo de 15 años.

Pues bien... resulta que todos los que solicitamos esta primera línea del ICO del Préstamo Renta Universidad hemos recibido una notificación por la que se nos pide que aportemos documentación acreditativa de haber terminado el máster y, en letra pequeñita, y ateniéndose a un artículo 9 inexistente en la convocatoria del BOE, comunican que el no haber terminado el máster en dos años (tal es mi caso, pues mis dos años terminaron en octubre) implica un incumplimiento del contrato del préstamo, por lo que debemos abonar el préstamo más los intereses.

Ahora, la explicación de todo: parece ser que en convocatorias posteriores se puso un plazo de X años (creo que cinco) para finalizar el máster, pero oh amigo... resulta que en nuestra convocatoria, el lumbreras que la redactó olvidó el pequeño detalle de poner ningún tipo de condición, por lo que era totalmente lícito pedir el préstamo, pasar del máster y no tener que rendir cuentas. La solución a la cagada ministerial, evidentemente, es jodernos a todos la vida y solicitar las devoluciones acogiéndose a leyes inexistentes.

Y así estamos. Acojonados. Con la documentación de estar terminando el máster enviada, y a la espera de que el Ministerio de Educación (no) mueva ficha. Y como yo, no sé cuántos más en toda España, por culpa de un gilipollas que no sirve ni para redactar convocatorias, y una pandilla de chorizos que pretenden enmendar sus propios errores puteando al beneficiario. Fantástico, ¿no?

La razón, sospecho, es que las arcas públicas están bajo cero, y hay que sacar dinero de donde sea, aunque sea de manera ilegal. Y sí, diréis: 'no te preocupes, porque si no has firmado esas condiciones, no pueden reclamártelo'. Pero también nos han dicho 'preocúpate, porque como el ministerio te meta en juicio, lo pierdes porque literalmente te aplastan'.

Así, queridos y queridas, funcionamos en este país. Tomad buena nota.

Con suerte, llegaré a firmar un contrato con la universidad antes de sucumbir a la hecatombe ministerial. Que Cthulhu me acoja en su seno.

J.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Semana Gótica: Conclusiones

Pues ya pasó. Se acabó el color negro, las vestimentas góticas, los vampiros, los zombis, Poe y todo lo demás. He pasado 5 días en Madrid saturándome de libros y gente nueva, y traigo una lista de anécdotas, ideas y conclusiones:

1.- Siempre que voy a Madrid, inevitablemente, me traigo la maleta llena de libros. Esta vez, más todavía. Vengo con 7 u 8 cosas nuevas, y algunas me han salido hasta gratis. Repasemos: Un libro de ensayos sobre Lovecraft, de un congreso que hubo en Madrid en 2007 (al que no pude acudir por estar yo en EE.UU. Pa una cosa que hacen y estoy fuera, coño); la edición de Valdemar Gótica de El monje, de Lewis, que cuesta una pasta y me tocó en un sorteo :); el libro de zombis Naturaleza muerta, de Víctor Conde, firmado por el autor y cortesía del mismo; el último de Paul Auster, Invisible, que me ha salido por una copla en Fnac; Enjoy Your Symptom! de Zizek para la tesis; un tomo de Para tí que eres joven de El Jueves y un librito de ensayos de Baudelaire sobre Poe. No sé dónde lo voy a meter... Además, Antonio Ballesteros me ha firmado mi ejemplar de Escrito por brujas :)

2.- Por otra parte, he encontrado una colección de tres pelis que no había visto de Ray Harryhausen, y si me descuido me traigo la Fnac entera.

3.- A nivel más académico, ha sido un encuentro fructífero. En España estamos poquita gente investigando en gótico, así que hemos estado más o menos en familia. Ha estado bien para conocer a la gente que pulula por aquí, localizar quién es quién, y escuchar algunas charlas muy muy interesantes. No obstante, todo hay que decirlo, la organización del evento ha cometido un error de peso, y ha sido que la Semana Gótica no ha quedado bien definida como un encuentro entre académicos o como algo más urbano, y creo que eso ha repercutido, y mucho, en la falta de asistencia de unos y otros.

4.- He tenido la oportunidad de conocer a Juan Antonio Molina Foix, traductor y editor de la última y lujosa edición de la Narrativa Completa de Lovecraft a cargo de Valdemar, así como a Francisco Torres Oliver, que podríamos decir que es EL TRADUCTOR. Oliver tradujo las ediciones clásicas de Lovecraft en Alianza (esas con unas fotos de portada alucinantes) que leí por primera vez cuando era jovencito, y además es el traductor clásico de casi todo el material de literatura gótica y de terror que hay en España, de Frankenstein a Drácula pasando por cualquier cosa que se te ocurra. Es probable que él sea en parte responsable de verme yo ahora metido en estos sembrados, considerando que a mis 12 ó 14 años no tenía yo un inglés como para leer a Lovecraft en V.O., y leía, sin saberlo siquiera, sus traducciones :P

5.- He estado en una pensión ubicada en un edificio que era, aproximadamente, como estar en el bloque de [REC]. Parecía que en cualquier momento me iban a salir zombis por la barandilla. Qué susto de sitio, de verdad.

6.- Muchos os habéis enterado ya, y lo confirmo: He salido en la tele. Dos veces. Por un lado, en los informativos de TVE el pasado domingo. Esa fue la aparición cutre, porque salgo como figurante mirando al tendido, mientras otra compañera a la que entrevistaron junto a mí habla. Pero parece ser que la entrevista original completa se ha emitido en el programa 'La tarde en 24 horas', del canal 24 horas de RTVE. No he podido localizarla, pero quedaron en que nos la mandaban :P La entrevista no estuvo mal, y trató principalmente sobre la obra de Poe y su relación con el gótico como tribu urbana. Lo cual me lleva a otra reflexión importante, y es el notorio abismo que hay entre lo gótico como movimiento urbano y lo gótico como movimiento académico. Salvo honrosas excepciones, muy poca gente de un nivel entra en el otro y viceversa.

7.- Y bueno... hay alguna cosilla más, que no puedo desvelar todavía, pero que podría resultar en algo muy interesante. Los que ya lo sabeis, guardad el secreto ;) Los que no, os toca esperar.

J.

lunes, 26 de octubre de 2009

I Semana Gótica de Madrid -Gothic de Fred Botting

Mañana, con mi comunicación bajo un brazo y un cesto con un salchichón y un pan de pueblo bajo el otro, boina en ristre, me marcho a la capital a la Semana Gótica. Espero que aquello tome un sesgo más académico a partir de mañana, porque lo que llevo visto hasta ahora por medio de la prensa tiene más pinta de convención friki que otra cosa. Bien es cierto que el encuentro literario empieza ahora, y que el fin de semana se ha dedicado a actividades más populares. Espero traerme un buen puñado de ideas y visiones diferentes sobre Poe y Lovecraft. Pero claro... 5 días en Madrid dan para mucho, y más si tengo todas las mañanas libres para visitar museos, librerías, fnacs, tiendas frikis, amigos y demás. Sospecho que voy a traer de vuelta más cosas de la cuenta, para meter en el piso nuevo...

Si estais por allí y os apetece pasaros, yo andaré charlando el miércoles 28 a eso de las 19.30 de la tarde, en la Plaza de Felipe II (entrada para un día, 15€).

Y hablando de cosas góticas, ha llegado a mis manos (por fin) el libro Gothic, de Fred Botting. Llevo poquito leido, pero es un libro básico para comprender qué es eso de la literatura gótica, su historia, sus ideas y fundamentos, y en general, cómo funciona. Más que recomendable para todos los que estamos en este mundillo de Poes, Lovecrafts, Walpoles y Radcliffes. Gothic es de esos libros que exponen con claridad todas esas cosas que tienes en la cabeza dándote vueltas y desordenadas. Una verdadera joya, vamos. Corred a por él. Ah, y no está en español. Todavía.

J.

martes, 1 de septiembre de 2009

Tinta y bits

Llevaba esperándolo desde que lo compraron para mí en EE.UU. hace un par de meses, y por fin tengo ya en mis manos el lector de libros electrónicos Sony PRS-700.

¿De qué estamos hablando? Estamos hablando de un dispositivo electrónico con una pantalla táctil de 6 pulgadas que sirve, básicamente, para leer libros electrónicos. Para todos aquellos que sigais perdidos, es algo así como una PDA, pero diseñada específicamente para la lectura. Aquí tienes una foto del aparatejo.

He conseguido esta pequeña maravilla por los pelos, ya que apenas una semana después de adquirirlo, Sony decidió dejar de comercializarlo, pues en breve sacará un par de modelos nuevos y el PRS-700 quedará extinto. Cosas de la tecnología, que te compras algo y -literalmente- se queda anticuado antes de probarlo.

Pero vayamos por partes. Hasta hace no mucho los lectores electrónicos no eran santo de mi devoción, debido principalmente a dos motivos. Por un lado, la incomodidad de leer en una pantalla. Por otro, la incapacidad de anotar y subrayar los textos que se leen en esos dispositivos. Pero Sony desarrolló un sistema llamado tinta electrónica, que hace que la pantalla no esté iluminada y la lectura sea una experiencia prácticamente idéntica a la lectura en un libro tradicional. Esto ocurrió con el antecesor del PRS-700, el PRS-505. Aquello comenzaba a parecerse a lo que yo andaba buscando, pero me seguía fallando lo principal: poder subrayar, anotar y en general, potrear los textos, algo que por trabajo suelo hacer constantemente (y por deformación profesional, también con cualquier libro que no tenga nada que ver con lo laboral). Entonces apareció el modelo del que os hablo, que incorpora una pantalla táctil que permite anotar, subrayar, crear marcas, etc. Vamos, lo que suelo hacer en todo libro que trabaje, pero en electrónico.

Llevo sólo unas pocas horas experimentando con él, pero las impresiones son altamente positivas. Tiene el tamaño algo inferior a un libro de bolsillo, y el peso algo superior (no mucho). La experiencia lectora es alucinante, no cansa la vista, tiene una nitidez sorprendente, casi como si estuvieses, verdaderamente, frente a un libro tradicional. La principal pega, sobre la que ya estaba avisado y por la que numerosos usuarios se han quejado, es que la pantalla táctil hace que se produzcan bastantes reflejos en la misma, que en teoría dificultan la lectura... si eres lo suficientemente imbécil como para no modificar ligeramente la inclinación del aparato, claro. Superado este escollo, el siguiente pero de envergadura que tiene es que tarda un pelín en cargar libros grandes. Los ficheros de un par de megas toman un tiempo, y si quieres redimensionar el tamaño de letra (tienes diferentes tallas: M, L, XL y XXL), le lleva unos segundos.

No obstante, y una vez aceptados ambos problemas (aunque el de los reflejos no lo es tal), lo demás es una hilera interminable de ventajas. En primer lugar, la posibilidad de tener todos los libros que existan en la red en casi cualquier formato (pdf, doc, lit...) al alcance de tus ojos. Permite búsquedas de términos (que todavía no he probado), me va a ahorrar un dineral en libros de esos que no sabes por qué te has comprado... Por otra parte, también tiene la opción de usarlo como reproductor de mp3 -que obviaré porque vale más un ipod que 1000 palabras- y visor de fotografías. En blanco y negro, eso sí. Pero vamos, que su función, para lo que yo lo quiero, es para llevar 200 libros de un sitio para otro organizados, anotados y en la bandolera. ¿Alguien da más?

Es probable que haya mucha gente que defienda el libro tradicional y demonice estos cacharros. Yo, la verdad, me quedo con ambos. Teniendo en cuenta el más que probable problema de espacio que voy a tener en mi nuevo piso para meter las montañas de libros físicos que poseo, queda claro que soy un amante del libro de papel. Pero señores, dejémonos de tonterías... las posibilidades de un lector de este tipo son inmensas. Y no, no dejaré de comprar libros físicos aunque el único mobiliario que haya en mi futuro piso sean estanterías Billy de Ikea ;). Eso sí, la trilogía Millenium de Stieg Larsson, por ejemplo, ya no tendrá lugar físico en casa, ya que aguarda pacientemente en la memoria del lector, junto a la novela Déjame Entrar. Sí, la que adaptaron en aquella maravilla cinematográfica. Estoy como un niño con zapatos (y piso) nuevos.

J.

P.D.: Y sí. Estoy a punto de deberle al banco una ordinariez de dinero y, a cambio, ellos serán dueños virtuales de algo que yo llamaré 'mi piso', y me lo prestarán a condicion de que les devuelva poco a poco -más intereses, claro- todo lo que les debo. Lo peor es que, encima, estoy la mar de contento. Dónde vamos a llegar.

domingo, 9 de agosto de 2009

Planes

Comienzo a aterrizar en la realidad tras la concesión de la FPDI, y el horizonte está empezando a plagarse de planes y, sobre todo, muchísimos libros. Junto con uno de mis directores de tesis, hemos planificado un posible esquema para el futuro, incluyendo las futuribles estancias. Todavía es bastante pronto para asegurar nada, pero parece que estamos más o menos de acuerdo en que dos destinos inamovibles serán, por este orden, Nottingham, donde hay una muy buena escuela de teoría literaria, y Estados Unidos (¿Providence?), pais al que le debo, entre otras cosas, mi entrada en la blogosfera hace 3 años. Nos queda, mínimo, un tercer destino, que tal vez podría apuntar a Toronto, donde hay una biblioteca que quita el hipo. Pero ya digo que todo esto es adelantar demasiado los acontecimientos.

Mientras, y para ir abriendo boca con lo que se me viene encima, comienzan a aparecer muchísimos títulos de teoría crítica literaria en la estantería, muy serios todos, ordenados y silenciosos, esperando turno para ser subrayados, anotados, releidos y puteados en general por un servidor. Ahora sí que sí, creo que el leer por placer se va a reducir a escasos momentos de paz durante los siguientes 4 años ya que ahora la prioridad es empaparme de crítica marxista, postestructuralista, deconstrucción y un sinfín de cosas más con nombres raros y contenidos más raros aun. Y yo encantado.

El caso es que he vuelto a revisitar a un teórico del que hablé hace un tiempo por aquí. Se trata de Vladimir Propp, que me va a servir para hacer algo interesante con la literatura gótica si todo va bien. Ahora que vuelvo a la Morfología del cuento (parece que hay alguna alineación planetaria que hace de la Morfología una ciencia recurrente en mi vida), me doy cuenta de lo tremendísimamente metódico que era este tipo, de cómo sale estructuralismo por todas las partes de su ensayo, pero sin embargo luego tiene algunos puntos de lo más dejados, que simplemente elige porque a él le parece bien, y no ofrece ningún tipo de explicación convincente (tal como el corpus al que reduce su estudio).

No obstante, si obviamos esos ataques de aleatoriedad que acusa el ruso, cuando me enfrento a textos estructuralistas como el suyo es cuando más me ayuda el perfil de ciencias que tengo, ése que cada vez está más escondido y ya no me deja ni contar con pericia :P. Me resulta tremendamente cómodo e interesante el análisis tan bien estructurado, tan matemático, que Propp realiza del cuento maravilloso. Es un 2+2=4, y se me antoja fascinante que alguien se atreviese, en los años 30 del siglo pasado, a casi mezclar estadística con literatura y folklore. Lo suyo no deja de ser un estudio de campo en toda regla, y si en vez de cuentos y funciones narratológicas hablase de niños y rasgos físicos, bien podría pasar por un estudio de ciencias puras...

...si obviamos, una vez más, que los cuentos no babean, no chillan, no se pegan cabezazos con las paredes, no moquean, no cuestan tanto dinero, no te muerden en la pierna y no lloran. Me quedo con los libros.

J.

martes, 28 de julio de 2009

Nocturna

Guillermo del Toro, al alimón con Chuck Hogan -el invencible hijo de Chuck Norris y Hulk Hogan, como me comentaron unos amigos-, han publicado Nocturna, primer volumen de una trilogía sobre vampiros. Aviso, que destripo partes del libro ;)

De primeras, el tema puede resultar (y resulta) poco original. Desde luego, del Toro me gusta como director, y no puedo negar que me interesé por el libro debido al autor. Si llega a estar escrito por otro, se hubiera quedado en las estanterías de la librería. Por tanto, es cierto que comencé la lectura de Nocturna con una cierta predisposición positiva.

Las críticas que he leido han sido de lo más variadas, desde los típicos colgados que aman cualquier cosa hecha por del Toro hasta los que han puesto el libro de vuelta y media sin demasiado fundamento. Yo me quedo en un término medio. Nocturna no es una narración magistral, ni creo que fuese la intención de los escritores. Se trata de un libro extremadamente cinematográfico (no podía ser de otra manera) que hace un acercamiento no demasiado original al tópico de los vampiros. Tiene un principio muy prometedor, y se crea una fuerte tensión alrededor del aterrizaje de un avión con todas las luces apagadas en el JFK de Nueva York. Después, estalla la invasión vampírica en Manhattan, y la mayoría de las 600 páginas del libro se dedican a describirnos esa expansión, cómo los vampiros que han llegado en el avión se sumergen en lo profundo de la metropoli, vuelven a sus hogares y propagan el virus. Y digo virus, pues es el acercamiento pandémico que los autores realizan del vampirismo, comparándolo con una enfermedad, haciendo análisis forenses, epidemiológicos y estudios de comportamiento de las ratas... lo que le da más originalidad al texto.

A ratos, Nocturna es un cuento de terror. En otras ocasiones, una novela policíaca. En determinados momentos, un manual clínico. En un buen número de páginas, una crítica a la sociedad actual. Y creo que es en esa crítica social donde reside uno de los principales valores de la novela. En cierto momento, el lector puede llegar a pensar que el número de veces en las que se describe la llegada de un vampiro neonato a su antiguo hogar familiar para devorar a su familia humana es excesivo. Sin embargo, es en estas escenas casi costumbristas donde del Toro y Hogan plantean su sutil retrato de la sociedad, y nos asoman a los domicilios de los ciudadanos del día a día, de aquellas familias en las que hay problemas, peleas paternales y divorcios, malos tratos, drogas, alcoholismo, y también buenas relaciones paterno-filiales, amistad y amor.

Por otra parte, es sumamente simbólico y significativo que el Amo, vampiro primogénito y causante de la pandemia, se oculte en los túneles subterráneos ocultos bajo la Zona Cero. La sombra del 11 de septiembre sobrevuela con intensidad esta primera parte de la trilogía, y sigue siendo un lugar en el que se dan la mano lo sagrado y lo demoníaco, donde reposan miles de víctimas y donde se fractura la realidad tal y como la conocíamos hace 8 años. Además, el Amo entra en escena en la Segunda Guerra Mundial, en un campo de exterminio. Una vez más, el 11-S y el Holocausto se encuentran, como ya ocurre en varios libros que he reseñado por en este blog.

Nocturna se lee con muchísima facilidad. El perfil cinematográfico del libro es evidente, y la acción fluye sin problemas. Los emplazamientos son sumamente visuales, las descripciones muy gráficas. Recuerda, salvando las distancias (y lanzando puentes entre las similitudes) a la prosa de George R.R. Martin. Engancha, porque cuando se trabaja en el mundo del cine, se sabe enganchar.

Con respecto al floclore vampírico en sí, hay un potaje importante en el que hay referencias a Stoker, a Lovecraft, a la ciencia ficción más pulp, a Carpenter, a Blade... El regusto general es el de encontrarnos ante algo realizado con buenas manos pero previsible. No se aporta absolutamente nada novedoso a la figura del vampiro. Las disecciones anatómicas, que bien podría haber firmado Lovecraft en En las montañas de la locura, nos dejan descubrir la ausencia de colmillos y la presencia de un aguijón que tampoco es original, pues es fruto de la tradición europea más clásica.

Mención aparte merece la terrible traducción. Parece escrita también a 4 manos entre un español y un sudamericano, y la irrupción de términos como jugo (por zumo) o auto (por coche) puede llegar a ser extremadamente molesta. Los siguientes, sin dudarlo, en inglés.

Interesante por algunos aspectos, previsible por otros, digamos que es una lectura veraniega apta para los amantes del género. Compraré las siguientes entregas, pero no las esperaré con histeria.

J.

lunes, 27 de julio de 2009

A la tercera va la vencida

Hace un poco menos de dos años nació este blog. Llegué aquí rebotado de fotolog, y mi intención era informar sobre los progresos concernientes a mis estudios sobre Lovecraft. Desde entonces han pasado muchísimas cosas, buenas y malas. Decepciones, alegrías e indiferencias.

Y hoy, por fin, es el día en el que este blog adquiere una nueva dimensión. Es el día en el que puedo gritar bien fuerte que soy becario FPDI de la Junta de Andalucía. Eso significa que me van a pagar durante 4 años para llevar a buen puerto mi propuesta doctoral sobre Lovecraft, me van a pagar para viajar e investigar en otros centros, y me van a pagar para seguir impartiendo docencia en el departamento de Filología Inglesa de la Universidad de Córdoba. Además, de los 4 años sólo 1 es beca, siendo los otros tres un contrato en toda regla. Atrás quedan dos FPU fallidas, pero ahora todo me da igual. Esta ha sido mi meta durante los últimos 3 ó 4 años, y por fin la he conseguido. Los sueños en la casa de la bruja comienzan a materializarse. Y yo con estos pelos.

Frikis del mundo, odiadme :D

J.

martes, 7 de julio de 2009

Anuncio rápido: I Semana Gótica de Madrid

A finales de octubre se celebrará en la capital la I Semana Gótica de Madrid, con un programa de actividades más o menos frikis que me interesan menos, pero con una sección académica con muy buena pinta, con conferencias y comunicaciones sobre el universo gótico en la literatura, el cine, etc. Todavía no puedo confirmar la fecha exacta, pero yo también estaré allí, presentando una comunicación sobre la influencia de Poe (que tendrá una especial relevancia en esta primera edición de la Semana Gótica debido al bicentenario de su nacimiento) en la obra de Lovecraft (del que habrá alguna mesa redonda).

Según puedo ver, la Semana Gótica pretende acercarse al concepto de la ya consolidada Semana Negra de Gijón, cambiando la novela negra por el gótico. La verdad es que estoy ilusionado de aportar un pequeñito granito de arena al proyecto. Ya os iré contando...

J.

viernes, 3 de julio de 2009

Oriente, Occidente, 45 grados a la sombra, 20000 mitos y el viaje de un árabe loco

Sigo mentalmente equilibrado y más o menos vivo, aunque pensé que el viernes por la tarde no iba a llegar nunca. Desde el pasado lunes, cuando comenzó el I Congreso Internacional de la Asociación Española de Estudios Interdisciplinarios sobre India, hasta anoche a las 3 de la mañana, cuando me metí en la cama, todo ha sido una constante lucha contra los elementos.

Tener a medio centenar de personas procedentes de muchos rincones del globo -muchas de ellas, lógicamente, de ese rincón llamado India- invitadas a un congreso del que eres parte del comité organizador puede ser algo la mar de estresante. Si encima añades que vienen personalidades de prestigio internacional (Ghita Hariharan, Sunny Singh, M.G. Vassanji, Padma Viswanathan...), todo se hace con más ilusión pero, sinceramente, con muchísima más presión. Si además consideramos que el encuentro entre Oriente y Occidente a veces no es sencillo, añadimos más piedrecitas a la carretilla.

He tenido jornadas maratonianas de 20 horas en pie, carreras, preguntas, teléfonos, cambios de última hora, problemas y más problemas, calor extremo, apagones, improvisación mágica, improvisación chapucera, salidas culturales -y lúdicas-, rincones de aire acondicionado, coordinación de un miniejército de 15 colaboradores que han salvado mil y una situaciones comprometidas, risas, tensión y buen ambiente en general. Por lo que he escuchado, además, ha habido una cosa llamada conferencias y comunicaciones, que es lo que normalmente tiene un congreso, pero de las que no he podido disfrutar en ningún momento porque encontrarse tras el telón, moviendo los hilos para que el botellín de agua esté encima de la mesa del conferenciante, el cañón y el proyector funcionen y los músicos lleguen al Palacio de Viana a tiempo, hace imposible poder sumergirse académicamente en el microcosmos indio-canadiense que se ha organizado. Una verdadera lástima, porque se han tratado temas, según me han contado en momentos de calma, bastante interesantes.

La parte positiva, desde luego, el poder compartir unas tapas con gente que sabe tantísimo, que tienen una visión tan radicalmente diferente de todo a lo que nosotros solemos ver... y la sensación de que, más o menos, se marchan satisfechos y agradecidos.

Además, me llevo de regalo dos joyitas de la red que aun tengo que explorar a fondo. Por un lado, Ars Operandi, publicación artística y cultural editada por José Álvarez, al que he tenido oportunidad de conocer durante el congreso. Por otra parte, el blog de Sunny Singh, con la que he podido compartir terrazas nocturnas, mucho salmorejo y alguna conversación de lo más interesante sobre purgatorios.

Finalmente, me ha sido imposible anunciarlo antes por la falta de tiempo, pero estoy bastante orgulloso de poder decir que hemos superado las 20.000 visitas. Algo bastante impensable cuando comenzó la singladura de este blog hace casi un par de años, la verdad. Gracias a todos :)

J.

lunes, 20 de abril de 2009

Dos imbéciles

1.- Yo por crédulo.
2.- Buenafuente por hacer lo que hizo.

PARTE 1:


PARTE 2:


Yo estaba todo ilusionado porque iban a llevar a Salman Rushdie a la tele, que anda por aquí promocionando su último libro. Decidí quedarme hasta tarde entre semana, aguantar el programa del Buenafuente de marras, al que no he soportado de ningunas de las maneras nunca, y esperar a que llegase la hora de la entrevista al escritor. Y el soplapollas hace ESO. ESA entrevista. Tienes a Salman Rushdie contigo y le hablas de fútbol y de estupideces variadas. Lo tienes de comparsa como si fueses tú la estrella, y te dedicas a hacer el tonto con él por ahí sin enterarse de nada. No hay años de cárcel para pagar eso. Se creerá el amigo que es estupendo porque ha entrevistado a Rushdie, cuando lo que ha hecho es quedar como un completo inútil.

Probablemente en España haya muy poquita gente en el mundo de la televisión con capacidad suficiente para entrevistar a alguien de la talla de un escritor así. Qué le vamos a hacer, donde no hay mata no hay patata y punto. Pero lo que me saca de quicio es que muchos piensen que pueden. Eso es lo que me revuelve las tripas. ¿Y en qué coño pensaban los de la editorial para mandar a Rushdie al programa del imbécil en vez de a algún otro espacio con un corte más cultural -quiero decir, con un corte al menos mínimamente cultural-, y no a ese late night con pretensiones? En el share, claro... Así nos luce.

J. (indignado)

viernes, 20 de marzo de 2009

Noticia breve: Mi gozo en un pozo

Pues vaya... Michel Houellebecq ha confirmado que se descuelga del programa de la Cosmopoética debido a 'graves problemas personales'. ¿Se habrá peleado con su madre o algo así? :P La verdad es que vaya putadilla, porque ya estaba yo pensando liarla parda y preguntarle por Cthulhu en medio de un auditorio de viejunas con pieles y muy maquilladas que no tienen muy claro quién es quién pero que les mola estar allí figurando... :|

El caso es que se están barajando varios nombres para cubrir el importante hueco que deja el francés en el festival este año. Dos de los que suenan con más fuerza son Saramago y Günter Grass, de los cuales yo preferiría francamente el segundo.

Repasando la trayectoria de Cosmopoética, la verdad es que se han buscado ellos solos el 'problema'. Creo que en todas y cada una de las ediciones han traido un premio nobel, de Derek Walcott a Seamus Heaney, y claro, ahora hay que volver a dejar el listón alto, y cuando el peso pesado del evento te deja colgado a un mes de su intervención, la verdad es que el marrón es como un puño. A ver qué se sacan de la manga en la organización... suerte para ellos.

J.

martes, 17 de marzo de 2009

Poe: B-Sides

Volver a Poe ha supuesto una gratificante experiencia que me ha reportado bastantes sorpresas agradables. Pensaba, iluso de mí, que tenía una visión más o menos global de la obra del autor. Hasta ahora había leído bastante suyo, esto es, lo que casi todo el mundo conoce: Hans Pfaall, Arthur Gordon Pym, Los crímenes de la calle Morgue, El tonel de amontillado, La caída de la casa Usher y similares. Pero eso es sólo la punta de un iceberg enorme, los singles y 'hits' de un disco tremendo.

He descubierto facetas en Poe que consideraba inexistentes, tales como la sátira política y social, en El hombre de negocios, Cómo escribir un artículo a la manera del Blackwood o El diablo en el campanario. Pero hay más. El bostoniano es capaz de crear verdadero humor, en ejemplos de la talla de Por qué el pequeño francés lleva la mano en cabestrillo o El hombre que se gastó. Hay ciencia ficción que haría ruborizarse a los guionistas de 'Armajernón', en una pequeña joya titulada La conversación de Eiros y Charmion.

Pero es que, además, hay verdaderas obras maestras que, para mi gusto, superan con creces algunas de sus obras más conocidas. Me remito a El rey Peste, un magnífico relato de lo grotesco en pleno Londres apestado, que bien podría haber firmado -o filmado- Tod Browning, o un muy inquietante El hombre de la multitud, que hace que mires con desconfianza a tu alrededor en medio de la ciudad.

Poe, que a efectos académicos no deja de ser para mí el punto vital de unión entre la tradición gótica y H.P. Lovecraft, se despliega con una fuerza impresionante cuando te hundes en sus obras completas de ficción, ya que su alcance va más allá de lo meramente terrorífico o grotesco. Innovador en lo tocante a técnicas narrativas en el género, Lovecraft le debe mucho más de lo que dice y se dice, pues aunque es bien cierto que el de Providence fue confeso seguidor de Poe, tengo la intuición de que el alcance de esta admiración no ha sido valorado suficientemente.

Ahora, unos datos curiosos:

* "Tekeli-li! Tekeli-li!", que los seguidores de de Lovecraft reconocerán como uno de los símbolos más terroríficos de su obra En las montañas de la locura, es un homenaje a La narración de Arthur Gordon Pym, donde encontramos esa expresión en boca de unos salvajes en el Polo Sur.

* Dagón, aquel simpático dios primigenio que se dedica a acarrear un monolito de un lado a otro -y cuyo origen inicial se remonta a la cultura filistea-, es nombrado en un relato de Poe de cuyo título no puedo acordarme en este preciso momento.

* En La narración de Arthur Gordon Pym se describe un abismo de piedra negra que recuerda muchísimo al escenario en el que el anteriormente citado Dagón aparece en el relato homónimo de Lovecraft.

* Poe será pionero en el uso de la narración en modo de confesión -diario, carta...- en primera persona para aportar verosimilitud al imaginario que presenta. Lovecraft seguirá y pulirá sus pasos.

* Mientras que la tradición gótica clásica gusta de localizar las historias en medio de ruinas, castillos y similares, Poe (y después Lovecraft de manera más acusada) se llevan muchas veces la acción a la ciudad, a la casa de al lado.

J.