Sigo convencido, cada vez más, que la cultura española entró en barrena hace tiempo, y muestra pocos signos de recuperación. Además, la entrega de los Premios Ondas de la radio no hace más que ratificar mi afirmación, amén de que los premios no dejan de ser eso, premios, pero en ningún momento son sinónimo de calidad.
El pasado mes de octubre, como digo, se entregaron los Ondas. Me imagino que muchos lo sabréis ya, y para los que no, quiero comentar que el premio al mejor programa de radio se otorgó a 'Ponte a Prueba', que se emite en Europa FM por las noches. Se le otorgó el premio, según el jurado, por "su carácter plural de vanguardia defendiendo los valores de la tolerancia, el respeto y la no discriminación a las personas, tratando los temas en clave de humor, con un lenguaje innovador y de forma desinhibida, divertida y sin tabúes".
No sé cuántos de vosotros habréis escuchado el programa, pero las veces que yo lo he hecho (digamos 5 ó 6, durante unos 10 minutos), han conseguido que el dichoso programita pase a ser el que más odio de la radio con diferencia. También es cierto que yo escucho poca radio, pero bueno. De la poca que escucho, ellos se llevan la palma. En el engendro en cuestión, se reunen tres o cuatro locutores que van de modernillos, de superguays, por el simple hecho de que cada minuto repiten unas 4 ó 5 veces palabras tan sumamente transgresoras como 'polla', 'follar', 'culo' y 'coño'. Tratan temas tan variopintos como los cuernos, las pajas (es que hay que ponerse a su altura al hablar, claro), el folleteo en general, las visitas al ginecoñólogo, los sucesos paranormales... Todo ello, por supuesto, con respeto y no discriminación, salvo cuando se habla de algún tema paranormal, que es cuando cargan las tintas sobre el que ha llamado para contarles que ve muertos debajo de su cama, o peor aún, que es su hermano el que los ve. Entonces, dejan al personaje de idiota como poco. Eso es respeto, sí señor.
Además, de los comentaristas, parece que ella es toda una sexóloga, y comenta perlas tales como que cuando vas al ginecoñólogo, normalmente en la exploración sientes un pellizco porque te están tomando una muestra de flujo vaginal. De flujo del coño, quiero decir. Claro, el flujo coñil está sumamente pegado a las paredes que hay que arrancarlo. ¿No será más bien una muestra de tejido vaginal, cacho imbécil? Y la gente llama, y les hace sus consultas sexuales, como si estuviesen ante el Oráculo de Delfos.
Entonces, según el jurado, tratar un tema de forma desinhibida y sin tabúes es estar con la boca llena de pelos todo el día de tanto coño y tanta polla. Bueno, pues la verdad es que yo a eso lo llamo ser un capullo integral, y creerse muy rompedor por hablar como Cela o como Almudena Pollas Grandes. Pues mire usted, prefiero escuchar hablar de sexo a Lorena Berdún, que sin tener que usar tecnicismos como los que vengo repitiendo a lo largo de toda la entrada, siempre ha hablado de una manera muy clara y explicativa (y al menos da la impresión de que bastante más informada) que esta gentuza.
Total, que esta mierda es considerada como el mejor programa de radio. Pues vamos de puto culo, la verdad.
Para todos los que se hayan ofendido con el lenguaje soez de mi actualización de hoy, que os den mucho por culo. Estoy intentando que me den el Ondas al mejor blog. Jodeos un poco. Chupadme la polla y no seáis mamachochos. A la mierda.
J.