viernes 20 de noviembre de 2009

Música, orcos, tesinas, contratos y los ladrones

La semana pasada tuve la oportunidad de volver a ver a Rammstein en directo en Madrid. Fue un conciertazo, no me esperaba menos, pero también es cierto que llevaron un repertorio un tanto atípico, lleno los temas más burros de sus discos, y se dejaron en el tintero canciones que me hubiese encantado volver a ver en directo. La puesta en escena, en su línea: fuegos, explosiones, efectos especiales a todo trapo y un Flake que se tiró medio concierto caminando sobre una cinta andadora mientras tocaba los teclados (!!!).

El caso es que Rammstein llevaban a unos teloneros llamados Combichrist, de los que había escuchado algo en los días previos al concierto para ver qué tal. Pero joder... lo que allí apareció se parecía poco a lo que hay en youtube. Esta gente en directo son una pandilla de salvajes, a saber: un vocalista embrutecido, dos baterías (sí, dos) y un teclado. ¿Para qué poner un puto instrumento de cuerda si podemos aporrear el doble bombo como cosacos, que hace más ruido?

El caso es que, dentro de la música que hacen (digamos que algo a caballo entre Prodigy y los propios Rammstein), estuvo bien. Pero la sensación general fue de 'señor, son ORCOS aporreando instrumentos con sentido rítmico', y ocurrió que Rammstein parecía hasta un grupo que cantaba nanas después de escuchar a los Combichrist. En serio.

No puedo dejaros de momento ninguna foto o vídeo del evento por motivos técnicos, pero seguramente encontreis algo por internet a estas alturas.

Cambiando radicalmente de tema, estoy (por fin) enfrascado en el empujón final a la tesina de máster. Si todo va bien y soy capaz de terminarla, tendré la defensa el 19 de diciembre, por lo que se avecinan unas navidades vacacionales magníficas si todo sale bien...

Por otra parte, quiero lanzar un grito al aire para que en el aire se pierda, ya que dudo que sirva de nada. A finales de julio de 2009, esto es, hace casi 4 meses, me notificaron que me habían concedido la predoc de la Junta de Andalucía. A fecha de hoy, la resolución sigue sin salir en el BOJA, por lo que tanto yo como centenar de personas en toda Andalucía aproximadamente, estamos trabajando por amor al arte en el mejor de los casos, y en el peor ni siquiera por amor, sino por obligación para no perder ritmo de trabajo, ensayos de campo, etc. Las previsiones dicen que 'tal vez' la cosa se resuelva en diciembre o incluso a final de noviembre, pero las voces más pesimistas apuntan a febrero de 2010. Y todo, según cuentan en alguna de las cien versiones diferentes que tenemos los futuros precarios, por falta de unas firmas y una aprobación. Una mierda para ellos.

En segundo lugar quiero también compartir con vosotros las jugadas de este puto sistema que te pega unas puñaladas traperas que lo flipas cuando menos te lo esperas:

Cuando comencé a cursar el máster en Jaén, solicité un Préstamo Renta Universidad, una chulada que sacó el ICO en 2007 por la que nos pagaban los estudios y un sueldito de 800€ mensuales para ir tirando. Las condiciones del préstamo son, según tenemos todos firmado ante notario y según publica el BOE, que durante los dos años posteriores a la firma, no había que preocuparse de nada. Pasados estos dos años, se nos haría un control anual de ingresos, y en el momento en que se empiece a cobrar más de 22.000€ al año (estoy deseando de que eso me ocurra), se comienza a devolver el préstamo sin intereses, dejando de pagarlo cuando se vuelva a cobrar menos de 22.000, y prescribiendo toda la deuda al cabo de 15 años.

Pues bien... resulta que todos los que solicitamos esta primera línea del ICO del Préstamo Renta Universidad hemos recibido una notificación por la que se nos pide que aportemos documentación acreditativa de haber terminado el máster y, en letra pequeñita, y ateniéndose a un artículo 9 inexistente en la convocatoria del BOE, comunican que el no haber terminado el máster en dos años (tal es mi caso, pues mis dos años terminaron en octubre) implica un incumplimiento del contrato del préstamo, por lo que debemos abonar el préstamo más los intereses.

Ahora, la explicación de todo: parece ser que en convocatorias posteriores se puso un plazo de X años (creo que cinco) para finalizar el máster, pero oh amigo... resulta que en nuestra convocatoria, el lumbreras que la redactó olvidó el pequeño detalle de poner ningún tipo de condición, por lo que era totalmente lícito pedir el préstamo, pasar del máster y no tener que rendir cuentas. La solución a la cagada ministerial, evidentemente, es jodernos a todos la vida y solicitar las devoluciones acogiéndose a leyes inexistentes.

Y así estamos. Acojonados. Con la documentación de estar terminando el máster enviada, y a la espera de que el Ministerio de Educación (no) mueva ficha. Y como yo, no sé cuántos más en toda España, por culpa de un gilipollas que no sirve ni para redactar convocatorias, y una pandilla de chorizos que pretenden enmendar sus propios errores puteando al beneficiario. Fantástico, ¿no?

La razón, sospecho, es que las arcas públicas están bajo cero, y hay que sacar dinero de donde sea, aunque sea de manera ilegal. Y sí, diréis: 'no te preocupes, porque si no has firmado esas condiciones, no pueden reclamártelo'. Pero también nos han dicho 'preocúpate, porque como el ministerio te meta en juicio, lo pierdes porque literalmente te aplastan'.

Así, queridos y queridas, funcionamos en este país. Tomad buena nota.

Con suerte, llegaré a firmar un contrato con la universidad antes de sucumbir a la hecatombe ministerial. Que Cthulhu me acoja en su seno.

J.

lunes 9 de noviembre de 2009

Viento de cambio

Lo poco que recuerdo de hace 20 años es que yo estaba en casa de mis abuelos, por la tarde noche, viendo Plastic. Plastic era un programa que me gustaba mucho, tenía un deje alternativillo (que evidentemente yo no he podido apreciar hasta ahora), y un aire Wayne's World inédito en TVE. Además ponían música que molaba.

El caso es que lo otro que recuerdo es que mi madre me dijo que lo que estaba pasando se estudiaría en los libros de historia cuando nosotros fuesemos mayores. Entonces yo tenía 9 años y todo me sonaba un poco a chino, por mucho que le pesase a Don Fernando, nuestro profe de geografía e historia en el colegio. Hoy tengo casi 30 y mi madre no se equivocaba. Aquello está hoy en los libros de historia, claro que lo está.

Como dejar el vídeo de 'Wind of Change de Scorpions' debe de estar muy visto, os dejo con algo de U2. 'Stay (Faraway, so close!)' tiene poco que ver con el muro, pero Berlín está omnipresente en tan magna canción. Enjoy.

Y para continuar con la celebración alemana, mañana estaré viendo a Rammstein en Madrid, así que hagan sus apuestas sobre si harán alguna referencia al muro o no. De todas formas, como la hagan en alemán, me voy a enterar reguleramente...

J.


jueves 5 de noviembre de 2009

Semana Gótica: Conclusiones

Pues ya pasó. Se acabó el color negro, las vestimentas góticas, los vampiros, los zombis, Poe y todo lo demás. He pasado 5 días en Madrid saturándome de libros y gente nueva, y traigo una lista de anécdotas, ideas y conclusiones:

1.- Siempre que voy a Madrid, inevitablemente, me traigo la maleta llena de libros. Esta vez, más todavía. Vengo con 7 u 8 cosas nuevas, y algunas me han salido hasta gratis. Repasemos: Un libro de ensayos sobre Lovecraft, de un congreso que hubo en Madrid en 2007 (al que no pude acudir por estar yo en EE.UU. Pa una cosa que hacen y estoy fuera, coño); la edición de Valdemar Gótica de El monje, de Lewis, que cuesta una pasta y me tocó en un sorteo :); el libro de zombis Naturaleza muerta, de Víctor Conde, firmado por el autor y cortesía del mismo; el último de Paul Auster, Invisible, que me ha salido por una copla en Fnac; Enjoy Your Symptom! de Zizek para la tesis; un tomo de Para tí que eres joven de El Jueves y un librito de ensayos de Baudelaire sobre Poe. No sé dónde lo voy a meter... Además, Antonio Ballesteros me ha firmado mi ejemplar de Escrito por brujas :)

2.- Por otra parte, he encontrado una colección de tres pelis que no había visto de Ray Harryhausen, y si me descuido me traigo la Fnac entera.

3.- A nivel más académico, ha sido un encuentro fructífero. En España estamos poquita gente investigando en gótico, así que hemos estado más o menos en familia. Ha estado bien para conocer a la gente que pulula por aquí, localizar quién es quién, y escuchar algunas charlas muy muy interesantes. No obstante, todo hay que decirlo, la organización del evento ha cometido un error de peso, y ha sido que la Semana Gótica no ha quedado bien definida como un encuentro entre académicos o como algo más urbano, y creo que eso ha repercutido, y mucho, en la falta de asistencia de unos y otros.

4.- He tenido la oportunidad de conocer a Juan Antonio Molina Foix, traductor y editor de la última y lujosa edición de la Narrativa Completa de Lovecraft a cargo de Valdemar, así como a Francisco Torres Oliver, que podríamos decir que es EL TRADUCTOR. Oliver tradujo las ediciones clásicas de Lovecraft en Alianza (esas con unas fotos de portada alucinantes) que leí por primera vez cuando era jovencito, y además es el traductor clásico de casi todo el material de literatura gótica y de terror que hay en España, de Frankenstein a Drácula pasando por cualquier cosa que se te ocurra. Es probable que él sea en parte responsable de verme yo ahora metido en estos sembrados, considerando que a mis 12 ó 14 años no tenía yo un inglés como para leer a Lovecraft en V.O., y leía, sin saberlo siquiera, sus traducciones :P

5.- He estado en una pensión ubicada en un edificio que era, aproximadamente, como estar en el bloque de [REC]. Parecía que en cualquier momento me iban a salir zombis por la barandilla. Qué susto de sitio, de verdad.

6.- Muchos os habéis enterado ya, y lo confirmo: He salido en la tele. Dos veces. Por un lado, en los informativos de TVE el pasado domingo. Esa fue la aparición cutre, porque salgo como figurante mirando al tendido, mientras otra compañera a la que entrevistaron junto a mí habla. Pero parece ser que la entrevista original completa se ha emitido en el programa 'La tarde en 24 horas', del canal 24 horas de RTVE. No he podido localizarla, pero quedaron en que nos la mandaban :P La entrevista no estuvo mal, y trató principalmente sobre la obra de Poe y su relación con el gótico como tribu urbana. Lo cual me lleva a otra reflexión importante, y es el notorio abismo que hay entre lo gótico como movimiento urbano y lo gótico como movimiento académico. Salvo honrosas excepciones, muy poca gente de un nivel entra en el otro y viceversa.

7.- Y bueno... hay alguna cosilla más, que no puedo desvelar todavía, pero que podría resultar en algo muy interesante. Los que ya lo sabeis, guardad el secreto ;) Los que no, os toca esperar.

J.

lunes 26 de octubre de 2009

I Semana Gótica de Madrid -Gothic de Fred Botting

Mañana, con mi comunicación bajo un brazo y un cesto con un salchichón y un pan de pueblo bajo el otro, boina en ristre, me marcho a la capital a la Semana Gótica. Espero que aquello tome un sesgo más académico a partir de mañana, porque lo que llevo visto hasta ahora por medio de la prensa tiene más pinta de convención friki que otra cosa. Bien es cierto que el encuentro literario empieza ahora, y que el fin de semana se ha dedicado a actividades más populares. Espero traerme un buen puñado de ideas y visiones diferentes sobre Poe y Lovecraft. Pero claro... 5 días en Madrid dan para mucho, y más si tengo todas las mañanas libres para visitar museos, librerías, fnacs, tiendas frikis, amigos y demás. Sospecho que voy a traer de vuelta más cosas de la cuenta, para meter en el piso nuevo...

Si estais por allí y os apetece pasaros, yo andaré charlando el miércoles 28 a eso de las 19.30 de la tarde, en la Plaza de Felipe II (entrada para un día, 15€).

Y hablando de cosas góticas, ha llegado a mis manos (por fin) el libro Gothic, de Fred Botting. Llevo poquito leido, pero es un libro básico para comprender qué es eso de la literatura gótica, su historia, sus ideas y fundamentos, y en general, cómo funciona. Más que recomendable para todos los que estamos en este mundillo de Poes, Lovecrafts, Walpoles y Radcliffes. Gothic es de esos libros que exponen con claridad todas esas cosas que tienes en la cabeza dándote vueltas y desordenadas. Una verdadera joya, vamos. Corred a por él. Ah, y no está en español. Todavía.

J.

miércoles 7 de octubre de 2009

La ciencia española no necesita tijeras

Cuando alguien se hace una imagen mental de un investigador, el estereotipo normal es el de una persona con bata blanca, pelos alocados, bolígrafo en el bolsillo y lenguaje incomprensible acerca de átomos, bacterias o constelaciones. No obstante, y como de todo tiene que haber en la viña del señor, en este mundo también hay gente como yo, que se dedica a estudiar cosas menos llamativas y, para qué negarlo, menos interesantes para el progreso científico humano, aunque mucho más útiles al progreso humanístico.

Sea como fuere, el investigador que está a punto de encontrar una cura contra el cáncer, el que ha mejorado la imagen de la televisión de tu salón, el que permite que salte el airbag en el coche cuando te estrellas, el que muestra cómo el escritor habla de su tiempo en sus obras sin querer hacerlo, el que desarrolla la tecnología que sustituirá al USB, el que mejora la calidad del papel impreso, el que estudia cómo evitar el calentamiento global... Todos ellos, si son españoles, comparten algo: Los recortes presupuestarios en I+D a los que nos vamos a ver sometidos.

En principio todo esto puede sonarte la mar de ajeno, pero hay algo elemental que ningún gobierno español ha comprendido todavía, y que sí te toca de cerca: si no se invierte en I+D, una nación jamás avanza. Que se lo pregunten a Japón, que en tiempos de crisis aumenta las partidas para investigación... Y la verdad, en investigación están a años luz...

En tiempos de crisis hay que reducir de todas partes. Sí y no. Hay que reducir de todas partes con un poco de sentido común. Cerrarle el grifo a un centro de investigación puntera puede suponer mandar al traste con años de trabajo, y recuperar eso después no será solo una cuestión de dinero, sino de mucho, mucho tiempo. Porque la investigación no puede tener 'parones momentáneos'. Porque, tal y como se ponen las cosas, la broma tiene cada vez más visos de realidad: "Siendo investigador español, mi carrera tiene tres salidas: tierra, mar y aire.". En tiempos de crisis hay que apretarse el cinturón. Hasta la familia real, que se ha congelado el sueldo... (sí, eso era sarcasmo).

J.

martes 6 de octubre de 2009

[REC]flexiones

Sí, esto va de [REC]2, la película. Hay spoilers más o menos sutiles a lo largo de todo el texto...

[REC] me pareció una película fresca y muy muy original, algo que, aunque suene a tópico, es complicado de encontrar hoy en día en el cine de terror, y más si es de ámbito nacional. La secuela, [REC]2, tiene como principales defectos, entre otros, el intentar arrastrar y superar las virtudes de su predecesora. La cinta original dejó el listón muy alto, y era misión casi imposible superarlo.

El uso de la cámara en mano, que bien podría haber sido el principal obstáculo de esta segunda parte, ha sido superado con éxito, dando un giro adicional y añadiendo más cámaras y perspectivas al metraje, que crea una especie de rompecabezas narrativo no complejo, pero sí divertido de montar. Los problemas de [REC]2 son más estructurales, y creo que la mayoría de ellos derivados de una primera parte que era brillantemente hermética y claustrofóbica, y que dejaba poca cabida a continuaciones sin meterse en arenas movedizas, que es lo que han hecho Balagueró y Plaza. Intentar explicar científica y religiosamente qué está ocurriendo en ese edificio de Barcelona es un error con el que esta secuela carga desde el primer momento, y abrir -más o menos metafóricamente- las puertas del bloque y dejar que aquello se convierta en una verbena sangrienta es otro. Y es que aquella comunidad se llena de demasiada gente: curas, más bomberos, fuerzas especiales, niños, muñecas hinchables... y todo pierde la sensación estanca que hacía fuerte el filme original. Por si fuera poco, el final deja claro que habrá una tercera parte en la que todo saldrá a la calle.

Ahondar en aspectos que quedaron más o menos abiertos en la primera parte podría haber sido un acierto, pero mezclar los exorcismos con propagaciones víricas hace que los dientes rechinen. Meter más zombis correteando está bien, pero otorgarles habilidades que no muestran en la primera parte es un desastre. Salpicar de homenajes a El exorcista, 28 semanas después y al cine de terror japonés el metraje se agradece, pero que a veces todo sea demasiado evidente tampoco ayuda. Atar cabos es conveniente, pero dejar muchos más abiertos es tramposo. Volver con Manuela Velasco es de agradecer, pero hacerlo de una manera tan forzada y poco convincente hace que todo se desmorone. Cuidar al máximo el no caer en fallos de raccord es loable, pero hacer un guión inconsistente no tanto (¿por qué el bombero se enfada tantísimo cuando descubre que han seguido a los chicos cuando él mismo se deja la tapa de la alcantarilla abierta?!?!?!?!)

No obstante, no podemos obviar las partes positivas, que las hay. El montaje es muy bueno, como ya he comentado, gracias al uso de las diversas cámaras subjetivas. La atmósfera malsana del ático acapara gran parte del metraje, y es incrementada con nuevas áreas, a la manera de un dungeon rolero. Además, se juega con ciertas situaciones claustrofóbicas que recuerdan a "Las ratas del cementerio" de Henry Kuttner, o a cierto pasaje de El resplandor, de Stephen King. Todo con mucho acierto. El visionado se disfruta si dejamos en casa el cerebro, eso es innegable. Pero en el momento en que se rasca un poco en la superficie, todo se cae. Lástima.

J.

martes 1 de septiembre de 2009

Tinta y bits

Llevaba esperándolo desde que lo compraron para mí en EE.UU. hace un par de meses, y por fin tengo ya en mis manos el lector de libros electrónicos Sony PRS-700.

¿De qué estamos hablando? Estamos hablando de un dispositivo electrónico con una pantalla táctil de 6 pulgadas que sirve, básicamente, para leer libros electrónicos. Para todos aquellos que sigais perdidos, es algo así como una PDA, pero diseñada específicamente para la lectura. Aquí tienes una foto del aparatejo.

He conseguido esta pequeña maravilla por los pelos, ya que apenas una semana después de adquirirlo, Sony decidió dejar de comercializarlo, pues en breve sacará un par de modelos nuevos y el PRS-700 quedará extinto. Cosas de la tecnología, que te compras algo y -literalmente- se queda anticuado antes de probarlo.

Pero vayamos por partes. Hasta hace no mucho los lectores electrónicos no eran santo de mi devoción, debido principalmente a dos motivos. Por un lado, la incomodidad de leer en una pantalla. Por otro, la incapacidad de anotar y subrayar los textos que se leen en esos dispositivos. Pero Sony desarrolló un sistema llamado tinta electrónica, que hace que la pantalla no esté iluminada y la lectura sea una experiencia prácticamente idéntica a la lectura en un libro tradicional. Esto ocurrió con el antecesor del PRS-700, el PRS-505. Aquello comenzaba a parecerse a lo que yo andaba buscando, pero me seguía fallando lo principal: poder subrayar, anotar y en general, potrear los textos, algo que por trabajo suelo hacer constantemente (y por deformación profesional, también con cualquier libro que no tenga nada que ver con lo laboral). Entonces apareció el modelo del que os hablo, que incorpora una pantalla táctil que permite anotar, subrayar, crear marcas, etc. Vamos, lo que suelo hacer en todo libro que trabaje, pero en electrónico.

Llevo sólo unas pocas horas experimentando con él, pero las impresiones son altamente positivas. Tiene el tamaño algo inferior a un libro de bolsillo, y el peso algo superior (no mucho). La experiencia lectora es alucinante, no cansa la vista, tiene una nitidez sorprendente, casi como si estuvieses, verdaderamente, frente a un libro tradicional. La principal pega, sobre la que ya estaba avisado y por la que numerosos usuarios se han quejado, es que la pantalla táctil hace que se produzcan bastantes reflejos en la misma, que en teoría dificultan la lectura... si eres lo suficientemente imbécil como para no modificar ligeramente la inclinación del aparato, claro. Superado este escollo, el siguiente pero de envergadura que tiene es que tarda un pelín en cargar libros grandes. Los ficheros de un par de megas toman un tiempo, y si quieres redimensionar el tamaño de letra (tienes diferentes tallas: M, L, XL y XXL), le lleva unos segundos.

No obstante, y una vez aceptados ambos problemas (aunque el de los reflejos no lo es tal), lo demás es una hilera interminable de ventajas. En primer lugar, la posibilidad de tener todos los libros que existan en la red en casi cualquier formato (pdf, doc, lit...) al alcance de tus ojos. Permite búsquedas de términos (que todavía no he probado), me va a ahorrar un dineral en libros de esos que no sabes por qué te has comprado... Por otra parte, también tiene la opción de usarlo como reproductor de mp3 -que obviaré porque vale más un ipod que 1000 palabras- y visor de fotografías. En blanco y negro, eso sí. Pero vamos, que su función, para lo que yo lo quiero, es para llevar 200 libros de un sitio para otro organizados, anotados y en la bandolera. ¿Alguien da más?

Es probable que haya mucha gente que defienda el libro tradicional y demonice estos cacharros. Yo, la verdad, me quedo con ambos. Teniendo en cuenta el más que probable problema de espacio que voy a tener en mi nuevo piso para meter las montañas de libros físicos que poseo, queda claro que soy un amante del libro de papel. Pero señores, dejémonos de tonterías... las posibilidades de un lector de este tipo son inmensas. Y no, no dejaré de comprar libros físicos aunque el único mobiliario que haya en mi futuro piso sean estanterías Billy de Ikea ;). Eso sí, la trilogía Millenium de Stieg Larsson, por ejemplo, ya no tendrá lugar físico en casa, ya que aguarda pacientemente en la memoria del lector, junto a la novela Déjame Entrar. Sí, la que adaptaron en aquella maravilla cinematográfica. Estoy como un niño con zapatos (y piso) nuevos.

J.

P.D.: Y sí. Estoy a punto de deberle al banco una ordinariez de dinero y, a cambio, ellos serán dueños virtuales de algo que yo llamaré 'mi piso', y me lo prestarán a condicion de que les devuelva poco a poco -más intereses, claro- todo lo que les debo. Lo peor es que, encima, estoy la mar de contento. Dónde vamos a llegar.