miércoles, 17 de diciembre de 2008

Nieblas, monos y atajos

Hace unos meses comentaba entusiasmado mis impresiones sobre la película La Niebla, basada en un relato de Stephen King y con mucho que ver con mi tesis doctoral.

Encantado con la película, compré el libro, pero ha sido de esos volúmenes que, por unas cosas y por otras, lo vas dejando y dejando... hasta hace unos días :) Anoche terminé el tomo, compuesto por la novela que le da título y dos relatos más, "El mono" y "El atajo de la señora Todd".

"La niebla" es el relato de una comunidad amenazada por lo desconocido, por una niebla que descuartiza, literalmente, a todo aquel que se atreve a penetrar en ella. Un grupo de la pequeña comunidad rural queda atrapado y rodeado de niebla en un supermercado, donde pasan dos días de angustia, tensiones emocionales y problemas internos.

La sensación de claustrofobia y paranoia va creciendo poco a poco a lo largo de toda la novela, y el miedo al terror desconocido que se oculta en la niebla está omnipresente a lo largo del relato. La comunidad amenazada reacciona como buenamente puede, refugiándose en la razón, la fe o la cerveza.

De siempre he pensado que King nada mucho mejor en las aguas de la novela que en las del relato corto -salvo honrosas excepciones como "La abuela"-, y este libro no deja de confirmarme mis pensamientos. Las 220 páginas que conforman el, según él 'relato' de "La niebla" (aunque para mí es una novela en toda regla), tienen el ritmo que King sabe imprimir a sus mejores obras, y una fina ironía social no tan típica en sus textos. No obstante (y extrañamente), el final de la adaptación cinematográfica de Frank Darabont me gustó muchísimo más que el original de Stephen King.

Sin embargo, "El mono" es un relato mucho más breve y, además, mucho más pobre. Un mono de juguete con platillos, como esos que Homer Simpson tiene en la cabeza, es el protagonista de la historia. Cada vez que suenan sus platillos, alguien muere.

La premisa de "El mono" está un poco manida y aunque hay algunos momentos de brillantez narrativa, sospecho que no es uno de esos relatos que vayan a quedar en mi memoria por mucho tiempo.

El libro, que empieza a venirse a menos, acaba de hundirse con "El atajo de la señora Todd", un relato más breve aun que "El mono", y también el peor de la tríada que compone el libro. Una historia de una mujer loca por los coches y la velocidad, que se entremezcla con viajes astrales, mitología romana y mapas de carreteras de Nueva Inglaterra. Un verdadero berenjenal. Afortunadamente, son sólo 30 paginitas que se leen en un soplido...

J.

6 comentarios:

Rompememes dijo...

Pues visto lo visto, tendré que ver la película en vez de leer el libro

(;,,;)

Amando de Ossodio dijo...

La peli me gustó. No hay que dejar de pensar que bien podría titularse "Efectos colaterales de Half Life", pero el final, EL FINAL...

Abdul Alhazred dijo...

Ese EL FINAL denota que te encantó o... todo lo contrario? :)
El de la novela es bastante más pobre para mi gusto.

Rompememes dijo...

Oye, ¿conocías esta página?

http://propnomicon.blogspot.com/

(;,,;)

Berenice dijo...

Ash, como me choca que pongan sin saber...

La niebla se dirige más al terror psicológico que a lo que acontece alrededor de ella, lo que acontece dentro del supermercado es más aterrador que lo que hay afuera.

El mono sigue la misma pauta que La Niebla, el personaje principal llega a un momento en el cual uno cree que va a enloquecer de obsesión hacia un mono a quien culpa de las muertes de sus seres queridos.

El atajo de la señora Todd no habla de una mujer loca por automóviles y la velocidad. Habla del desesperado intento humano por tratar de alcanzar la eternidad y la inmortalidad no importándole el camino que se tome por alcanzarla.

Antes de criticar un libro, LEAN BIEN!

Abdul Alhazred dijo...

A mí lo que realmente me puede es la gente que se sube a la parra porque alguien no coincida con sus gustos literarios. Esos que llegan sentando cátedra y acusando de imbéciles y de lectores poco curtidos a aquellos que no comparten sus opiniones...

Para mí, "El mono" es un relato fallido, y "El atajo..." lo es aún más, por mucha interpretación elevada que se le intente dar. Stephen King tiene bastantes virtudes, pero entre ellas no se encuentra, desde luego, la alegoría. Que a usted le gustan, magnífico. Apréndaselos de memoria si quiere, pero aprenda también que hay gente que no comparte sus gustos, y no intente ir dando lecciones magistrales porque puede llevarse más de una sorpresa.

J.